FALLECE CASTILLA DEL PINO:ACÁDEMICO DE LA LENGUA

Parece ser que esta semana "la guadaña" se está acordando de los mejores.
 
Neurólogo, psiquiatra y académico de la Lengua también fue estudioso de enfermedades como la depresión .
 

Su vocación científica, con gran admiración por Santiago Ramón y Cajal, comenzó muy pronto. Su formación como neurólogo y psiquiatra derivó en su estudio por la depresión, la incomunicación y la naturaleza del lenguaje.

Accedió al sillón Q mayúscula de la Real Academia en 2004. También ese año escribió su autobiografía ‘Casa del Olivo’.

Algunos de sus trabajos como ‘Los dinamismos de la tristeza y de la inhibición en los enfermos depresivos’, publicado en 1966, asientan las bases de una nueva manera de entender la psiquiatría.

Finalizó su vida profesional como jefe de los Servicios Provinciales de Psiquiatría e Higiene Mental de Córdoba, cargo en el que continuó hasta su jubilación, en 1987

Vivió la dura Guerra Civil, en la que algunos de sus parientes fueron asesinados. Comenzó su carrera docente nada más terminar sus estudios, adscrito a la cátedra de Patología Médica del Dr. Cañizo, entre 1942 y 1943. Del 43 al 46, fue alumno interno del Departamento de Psiquiatría del Hospital Provincial de Madrid, que dirigía el profesor Juan José López Ibor.

Durante el franquismo, el científico fue conocido como el psiquiatra rojo por su defensa de la democracia y por haber sido el adalid en España de un movimiento clínico e intelectual que luchó por humanizar el tratamiento del enfermo mental. Por motivos políticos no pudo obtener en 1960 la cátedra de Psiquiatría y tuvo que esperar hasta 1983 para que le concedieran la cátedra extraordinaria de Psiquiatría y Dinámica Social en la Facultad de Medicina de Córdoba.

Militó en el PCE hasta 1980. En 1993 fue uno de los firmantes de un manifiesto en favor de Felipe González y, en 1996, de otro contra la inclusión de José Barrionuevo en la lista de candidatos a las elecciones generales de ese año.

En los últimos años desempeñó su labor investigadora en la Fundación Aula Castilla del Pino, creada en 1993 con el objetivo de promocionar la psiquiatría y asumir las funciones del Instituto de Investigación Psicopatológica.

Cuatro veces candidato al Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales (1988, 1989, 1990 y 1991) y doctor honoris causa por varias universidades españolas y extranjeras, el ensayista fue distinguido con los Premios Comillas de Biografía, Autobiografía y Memorias (1996) por Pretérito imperfecto; el Internacional de Ensayo Jovellanos (1998) por El delirio, un error necesario; el María Zambrano de Cultura (2000); y la Medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes de Madrid (2002).

                                                                                   

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